Entrevista con Pedro Álvarez

Imagenpor: Rico Malváez

Una tarde por la Ciudad de México, ciudad que esconde muchas historias, leyendas, cuentos, tradiciones y mitos.

La ciudad que lucha constantemente, entre el tráfico y ríos de gente que va y viene caprichosa entre la cotidianidad, hacia el trabajo, escuela, centros de reunión, exhibiciones, conciertos u otro tipo de recitales, que se mueven dentro de las bellas artes, que lucha por ir a la vanguardia y romper tabúes.

Quizá uno de los tabúes más criticados en nuestra sociedad, hasta hace un par de años, es el tema de los Tatuajes, arte de pintar y plasmar en la piel diferentes diseños: fotos, dibujos, sueños y nombres personales.

Me di a la tarea de buscar a Pedro Álvarez, tatuador profesional y con una carrera de 20 años en el mundo de las agujas y tintas, con diseños propios y creador del concepto Neoazteca, que ha llevando su obra y diseños a través de exhibiciones a la Republica Mexicana, la Unión Americana y países de Europa como Francia, España, Alemania, Italia e Inglaterra.

Lo encontré en la Colonia Roma, una de las colonias de la Ciudad de México, que por tradición, entre bares y centros de entretenimiento se ha constituido como una de las más clásicas de estos tiempos, entre las calles de Colima, trabajando en el Estudio 184, junto al Club de Leones. Al llegar al lugar, Pedro se encontraba haciendo un tatuaje de su propia inspiración, un Cosijo, deidad Zapoteca, dios de la lluvia. (Tláloc), diseño Neoazteca. Una mesa con las herramientas necesarias para la elaboración de los tatuajes, entre pequeños contenedores con tinta, máquinas y agujas. Platiqué con un Artista, teniendo como música de fondo la banda Gótica London After Midnight. Y así comenzó esta plática que transcribo. Estas son sus propias palabras de cómo se inició en este mundo de los tatuajes.

LP.- ¿Cómo fue que nació la idea de empezar a hacer tatuajes, cómo te iniciaste?

Pedro Álvarez.- Empecé a tatuar más o menos hace 20 años; en realidad hice mi primer tatuaje cuando tenía 12 años de edad, tengo 40, o sea que más o menos, échale cuentas; nada más que yo empiezo a contar así, cuando empecé a tatuar desde que tuve mi primera máquina profesional, que fue hace como 20 años, más o menos. Empecé a tatuar porque la gente que me conocía sabía que yo dibujaba, veían mis pinturas; primero empezaron pidiéndome diseños para hacerse tatuajes. Como en esa época no había muchas opciones con quien tatuarse–sí había tatuadores, ya existían, pero no había muchos estudios–me empezaron a pedir a mí, no sólo los diseños, sino los tatuajes en sí, aunque sabían que yo no tatuaba, pero en ese entonces no había mucho con que comparar la calidad del tatuaje, yo creo que en ese entonces los únicos estudios que había estaban en Tepito y en Guadalajara; fuera de eso, las personas que tatuaban estaban en las casas. Prácticamente ni se cobraba por tatuar, o lo cambiabas por la comida, por las chelas y a veces por el material. Yo a los mismos clientes les pedía que me trajeran guantes, tintas, agujas, se mochaban con la comida del día y eso era prácticamente lo que se cobraba.

LP.- Tú eres el creador del concepto Neoazteca, ¿cómo es que nace y cuándo?

Pedro Álvarez.- Mira, eso fue como en 1997, si no me equivoco. Bueno, yo ya tenía ese estilo desde antes, porque antes de dedicarme de lleno al tatuaje, me dediqué mucho tiempo a hacer estenografías, ilustraciones, aparte de las pinturas personales, que yo hacía para mí, que no eran para la venta. Ese estilo Neoazteca ya lo estaba desarrollando, cuando saqué ese catálogo, como tú le llamaste, que se llaman “Flashes”. Los Flashes son esos diseños que antes se ponían en las tiendas de tatuajes, con los que se cubrían las paredes y que era lo que los clientes que llegaban al estudio veían y de ahí escogían. Antes no se usaba tanto el tatuaje “custom”, como ahora le llamamos, que es que tu desarrollas la idea del cliente, si no que los diseños estaban preestablecidos y tú nada mas llegabas y escogías de lo que había ahí, incluso algunos hasta tenían el precio. Tú llegabas, veías los diseños de la pared y te decían: “te lo hago de ese tamaño, tal como está ahí y te cuesta tanto”, no había muchas opciones.

“Yo saqué ese set de Flashes que le puse Neoazteca porque había pocos diseños mexicanos de donde escoger. Obviamente no fui el primero en hacerlos, porque antes de mí, en el tatuaje chicano siempre existió ese rollo del tatuaje mexicano, de tomar el Calendario Azteca y sobre todo los diseños de Helguera, que es un pintor que hacia ilustraciones para calendarios, que fue donde sacaron todo. Por ejemplo, la leyenda de Popocatépetl e Iztaccihuatl, Cuauhtémoc, todas esas imágenes que son clásicas del tatuaje chicano; lo que yo hice fue como hacer una reinterpretación más apegada, según yo, a lo que es el tatuaje prehispánico o como hubiera evolucionado a través de los años. En esos tatuajes de los que te estoy hablando, los chicanos, no hacen una reinterpretación, sino que toman los elementos, un poco sin investigar qué significan, los copian y ya. Como un símbolo de identidad, en ese sentido, como que fui de los primeros que hizo eso, reinterpretar los dioses prehispánicos y ponerles un significado, esa fue otra cosa que yo hice. Con esos flashes daba una explicación de lo que eran, con un pequeño librito con la explicación y creo que por eso tuvieron mucho éxito.

LP.- En las exposiciones y convenciones de tatuajes, ¿has llevado tu trabajo, cómo lo han recibido en el extranjero?

Pedro Álvarez.- En todas las expos a las que he ido en el extranjero, siempre llevo mi trabajo y lo aceptan. Fue en 2002, la primera vez que fuí para Europa, anduve vendiendo mis diseños en todos los estudios, desde la primera vez que fui –estuve en tres países, Francia, España y Alemania. Me pasé rolando en todos los estudios de tatuajes que encontraba, vendiéndolos y cambiándolos. También en las expos de tatuajes los vendía, vendí mucho; en ese entonces no era muy común encontrar flashes con diseños de tatuajes mexicanos. A mucha gente le pareció muy original, algo que nadie tenía; en ese tiempo tener flashes originales era muy importante para que tu negocio fuera mejor, tener más opciones de donde la gente pudiera escoger.

Antes de ir a Europa fui a Estados Unidos, mucha gente ya vendía mis diseños. Primero se los vi a un tatuador que se hacía llamar “Captain Gordon” y él los llevaba a todas las expos de tatuajes, los cambiaba, los vendía y me mandaba el dinero y me mandaba las copias de los flashes que cambiaba por mis diseños. Mi trabajo tuvo mucha difusión gracias a este cuate. Ahí, en Estados Unidos, mucha gente tenía mis diseños en sus estudios de tatuajes, algunos de ellos sabían que yo los había hecho y sí, tuvieron mucho éxito.

LP.- ¿Diseños, escenografías, portadas de discos, fue otro trabajo que desarrollaste?.

Pedro Álvarez.-  Eso fue antes de todo esto de los flashes. Estuve trabajando como tres años para una producción de Televisa y lo que hacía era precisamente los diseños de escenografías, publicidad, algunas cosas de imagen de canal, eso era lo que yo metía, precisamente la onda Neozateca, esa reinterpretación de elementos prehispánicos. Eso fue en 1995, de esa fecha hasta 1998, esos años que estuve trabajando ahí no tatúe, solo hacia escenografías, diseños, portadas de discos.

Una cosa me fue llevando a otra, primero empecé a hacer la imagen de Rockotitlan durante una época (llamado el lugar del Rock, centro de espectáculos que impulsó a bandas, ahora clásicas, de la escena del rock en México, en los años 80´s y 90´s), hacia las propagandas mensuales que se hacían ahí, unos telones que se iban cambiando cada mes, eran referentes a cada mes del calendario azteca. Después hice unos murales en todo Rockotitlan que duraron poco, duraron como dos años. De ahí las personas de discos culebras vieron mi trabajo y me mandaron llamar para trabajar con ellos. Allí estuve tres años, hice varias portadas de discos, hice publicidad, de ahí los de Telehit vieron mi trabajo y me llamaron para hacer lo mismo con ellos. 

LP.- ¿Y cuándo fue que empezaste a tatuar de nuevo?

Pedro Álvarez.- En 1998 empecé a tatuar de tiempo completo de nuevo. En esa época pasaron muchos cambios aquí en México, el tatuaje era muy underground y en esa época fue cuando ya hubo más información, el material empezó a distribuirse más; fue cuando vino “Hanky Panky”, “Paul Booth, “Brian Everett”, varios tatuadores reconocidos a nivel mundial. Fue como una segunda etapa del tatuaje en México, más abierta, con más información. En cuanto a higiene, empezaron a salir muchos estudios, estudios profesionales.

Antes los tatuadores y la gente que intentaba tatuarse no buscaba referencia en sí, no buscaban fotos de otro tipo de libros, el Internet todavía no se usaba tanto, ahora sí, para tatuarse la gente busca otro tipo de imágenes que muchas veces no tienen que ver con los tatuajes, pero en ese entonces el mundo del tatuaje estaba muy limitado.

LP.- ¿Y en cuando a normas y reglas de higiene?

Pedro Álvarez.Yo digo que la mitad de saber tatuar, es saber también prevenir enfermedades, hacia los clientes y para ti; son muchas normas que tú tienes que seguir. Hay gente que empieza a tatuar, nada más se compra su máquina, sus agujas y piensan que porque cambian sus agujas ya lo están haciendo bien. Hay muchas otras cosas que tienes que saber para protegerte tú mismo y a tus clientes, porque en este trabajo no sólo están en riesgo las personas que se tatúan, porque los puedes contagiar de algo, sino tú mismo y eso es algo que muchos no piensan.

LP.- Máquinas, agujas y tintas, ¿cómo es su preparación?

Pedro Álvarez.- Bueno, actualmente las tintas, las agujas, los tubos, todo, lo consigues preparado; antes las agujas las teníamos que soldar, venían sueltas en paquetes, por millar y tú tenías que armar las agujas; ahora ya todo eso te lo venden hecho, ya vienen empaquetadas, ya no tienes que preocuparte por todo eso.

Las máquinas, hay muchos tipos de máquinas, la más común es la máquina de bobina, que es como un electroimán, como los timbres de las casas; la máquina para tatuar, en realidad, fue inventada hace mas de 100 años y prácticamente no ha cambiado desde entonces.

La máquina que estoy usando ahorita es como la misma que se usaba hace 100 años; lo que va cambiando son las láminas, como soldar las agujas, lo que ha salido recientemente son otro tipo de máquinas, unas que funcionan, por ejemplo, con aire comprimido; hay máquinas de motor rotativo en lugar de bobinas pero, bueno, el principio de la máquina para tatuar es siempre el mismo, es un mecanismo que hace que las agujas entren y salgan de la piel y vayan metiendo la tinta; pues en ese sentido no hay mucha innovación, no hay otra manera de tatuar más que picar la piel y meter el pigmento, todas las máquinas hacen prácticamente lo mismo. Que funcionen con electricidad o con aire, ya cualquier cosa que se invente en el futuro, que no use aguja, como hay una técnica que te marca la piel igual, pero eso ya no es tatuaje.

Las tintas que usamos son tintas especiales, para tatuar, hay como muchos mitos alrededor de las tintas; que dicen que son vegetales, en realidad casi todos los pigmentos que usamos son de origen mineral y son tintas que se han estado usando desde el mismo tiempo que tiene la máquina para tatuar. Hay tintas que se han estado y que se ha visto que funcionan mejor y causan menos reacciones en la persona, son tintas hipoalergénicas, no causan reacciones, no causan alergias.

LP.- ¿Qué congreso o exposición te ha dejado más satisfacción a lo largo de tu carrera?

Pedro Álvarez.- Yo creo que cuando fui a Europa, cuando fui a Barcelona, me fue muy bien, me dejo muchas satisfacciones, porque nunca había ido yo fuera del país a tatuar y la aceptación que tuve fue muy buena, vi que había mucho interés por parte de la gente hacia México, como que en el tatuaje hay estilos muy definidos, el oriental, el trivial, el tradicional americano, pero como que apenas se está formando un estilo de tatuaje mexicano. Yo siento que a la gente, a los tatuadores les interesa mucho este rollo de las culturas antiguas y los orígenes del mismo tatuaje; entonces el hecho que vieran que aquí también hay raíces, como en el Japón, que el tatuaje tradicional japonés, está inspirado en historias antiguas y el tatuaje mismo en sí, la tradición de tatuaje japonés es antigua. Entonces es interesante saber que aquí también hay raíces, que puede existir un tipo de tatuaje mexicano tradicional que estamos tratando de rescatar, por eso cuando yo saqué ese set de flashes eran las cosas así, mucha gente se tatúo esas imágenes porque eran la única referencia que tenían de algo mexicano.

El sentido de las exposiciones y convenciones es precisamente el que convivas con personas de otras ciudades, de otros países, que están en lo mismo que tú y de las que puedes aprender algo, más en este trabajo que no hay escuela, una carrera y muchas cosas son experimentales, gente que está experimentando diferentes agujas o técnicas.

Siempre es interesante saber cómo resuelve cierto problema una persona, que tal vez tenga un estilo diferente al tuyo, que te aporte saber cómo lo resuelve.

LP.- Tu trabajo lo ves por todo el mundo ahora, danos un ejemplo.

Pedro Álvarez.- Cuando viví en Cancún, por ejemplo, llegaban los chicanos o norteamericanos que no tenían nada qué ver con México. Traían diseños míos tatuados. En Europa, poco a poco en las siguientes veces que fui, también me encontré con mucha gente en las convenciones con diseños míos tatuados. Si tú proponías ciertas imágenes para tatuarse, era lo que la gente se tatuaba, no iban a buscar más allá.

RL.- ¿Ya se han roto los tabúes, el tatuaje ya no pertenece a un solo sector de gente o comunidades?

Pedro Álvarez.- No, eso hace muchos años que dejó de ser, sobre todo en el extranjero. De eso que los marineros se tatuaban fue en la segunda guerra mundial o antes, ya en la actualidad se tatúa cualquier tipo de persona, de cualquier estrato social, no importa a lo que te dediques. Todavía en México hay lugares donde no te contratan si tienes tatuajes, pero también son cada vez más las empresas que ya están más abiertas y ya no importan si tienes tatuajes. Como una empresa donde tatúe a varias personas, en otros países vas al banco y ves a los cajeros con aretes, piercings y tatuajes, de traje pero tatuados.

Quisiera agregar que a los que empiezan a tatuar se apliquen mucho a dibujar, es muy importante, no sólo es comprarte la máquina y hacerlo; hay más atrás de lo que se piensa, el compromiso de no lastimar a la gente y como comenté hace rato, estás en riesgo tú mismo.

NEOAZTECA

http://www.neoaztecatatoo.com

PEDRO ALVAREZ

http://www.myspace.com/neoazteca

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